Las habilidades de un electricista

Las habilidades de un electricista

A través de la historia de una forma u otra se han enfocado las instalaciones eléctricas mediante criterios de ordenamiento que inician siempre con una simple relación numérica, es decir, el diagnostico de lo que se quiere instalar contemplando elementos como lugar, tiempo y costes de dónde aplicar el proyecto de instalación eléctrica, hasta una compleja organización de elementos eléctricos acoplables que van a componer la futura instalación eléctrica. Todo esto se basa en una serie de estrictos criterios de coordinación, cuya razón fundamental de aplicación vendría a ser la búsqueda de técnicas de racionalización que responden a factores de orden de tipo económico, tradicional, funcional y estético.

Debido al proceso tan largo y riguroso para poder contar con excelentes instalaciones eléctricas y que estas estén estructuradas sobre componentes organizados de una base numérica normalizada y coordinada, siguiendo principios definidos, ha traído la evolución de técnicas hasta su actual desarrollo.

Así pues, para trabajar en pro de la máxima perdurabilidad en el tiempo de estos valiosos trabajos eléctricos se debe proceder a la aplicación continua, uniforme y constante de un óptimo mantenimiento de instalaciones eléctricas el cual debe consistir en recopilar la información de la instalación existente y establecer un sistema de obtención de datos acerca del funcionamiento eléctrico adecuado y las posibles fallas que puedan acaecer de cada instalación que se esté manteniendo, de manera que esta información les permita a los profesionales en electricidad, efectuar las acciones rutinarias de prevención eléctrica, y aún inclusive las acciones de intervención por algún fallo sucedido en el sistema, actualizándolo permanentemente al conocimiento ya que estas se realizan sobre la práctica, lo que permite la profundización de estudios y aplicaciones especificas dentro del campo del mantenimiento de instalaciones eléctricas en cualquier lugar.

Una vez realizados todos los estudios y análisis previos a la instalación, se realiza dicha instalación teniendo en cuenta las medidas de seguridad necesarias para su correcto funcionamiento y de esta manera evitar que al momento de realizar el mantenimiento eléctrico de la instalación, se puedan encontrar fallos que sean difíciles y costosos de reparar.